La Cathedral of the Immaculate Conception es la principal iglesia católica de Rusia y uno de los templos neogóticos más imponentes de Europa oriental. Se encuentra en la ciudad de Moscow y pertenece a la Arquidiócesis Católica de la Madre de Dios en Moscú.

La catedral fue construida entre 1899 y 1911 para la comunidad católica polaca residente en Moscú. Su arquitectura, inspirada en el gótico europeo, destaca por sus altas agujas, vitrales y fachada de ladrillo rojo. Durante la época soviética el templo fue confiscado, cerrado al culto y utilizado con fines estatales. Recién en la década de 1990 fue devuelto gradualmente a la Iglesia Católica y restaurado.

Actualmente es un importante centro espiritual y cultural donde se celebran misas en distintos idiomas —entre ellos ruso, polaco, inglés y coreano— reflejando el carácter internacional de la comunidad católica moscovita. También es reconocida por sus conciertos de órgano y música sacra, gracias a su destacada acústica.

En su interior se conservan imágenes de la Virgen María y diversos santos vinculados a la tradición católica universal. La catedral se convirtió además en un símbolo del resurgimiento religioso tras la caída de la Unión Soviética y en un espacio de diálogo ecuménico entre cristianos de distintas confesiones.