«Yo prometo al alma que venere esta Imagen que no perecerá. También prometo, ya aquí en la tierra, la victoria sobre los enemigos y, sobre todo, a la hora de la muerte. Yo, el Señor, la protegeré como a Mi propia Gloria”
— Santa Faustina Kowalska, Diario 48
El Santuario de la Divina Misericordia —en lituano “Dievo Gailestingumo Šventovė”— es uno de los lugares más importantes vinculados a la devoción de la Divina Misericordia. Está ubicado en el casco histórico de Vilna, capital de Lituania. El santuario alberga la primera imagen original de Jesús Misericordioso, pintada en 1934 por el artista Eugeniusz Kazimirowski siguiendo las indicaciones de Santa Faustina Kowalska y de su confesor, el beato Michał Sopoćko.
La historia del santuario está profundamente ligada al origen mismo de la devoción a la Divina Misericordia. Fue en Vilna donde Santa Faustina vivió parte de sus experiencias místicas y donde comenzó a difundirse el mensaje de “Jesús, en Vos confío”.
Durante décadas, la imagen permaneció oculta o trasladada debido a las guerras y a la ocupación soviética, hasta que finalmente fue restaurada y ubicada en este templo, convertido hoy en un importante centro internacional de peregrinación y oración para fieles de todo el mundo.
- Web: https://gailestingumas.lt/en/home-page/
- Dirección: Divine Mercy Sanctuary, 12, Dominikonų g., Old Town, Senamiesčio seniūnija, Vilna, Vilnius city municipality, Provincia de Vilna, 01131, Lituania

Coronilla de la Divina Misericordia
Para rezar la Coronilla de la Divina Misericordia se utiliza un rosario común, siguiendo esta secuencia:
1. Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
2. Padre Nuestro
3. Ave María
4. Credo (Símbolo de los Apóstoles)
5. En los granos mayores
En cada grano mayor del rosario, donde habitualmente se reza el Padre Nuestro, se dice:
Padre Eterno,
Te ofrezco
el Cuerpo, la Sangre,
el Alma y la Divinidad
de Tu amadísimo Hijo,
Nuestro Señor Jesucristo,
como propiciación
de nuestros pecados
y los del mundo entero.
6. En los granos menores
En cada grano menor del rosario, donde habitualmente se reza el Ave María, se dice:
Por Su dolorosa Pasión,
ten misericordia de nosotros
y del mundo entero.
7. Invocación final
Al concluir las cinco decenas, se repite tres veces:
Santo Dios,
Santo Fuerte,
Santo Inmortal,
ten misericordia de nosotros
y del mundo entero.
8. Oración final (opcional)
Oh Dios Eterno, en quien la misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable, vuelve a nosotros Tu mirada bondadosa y aumenta Tu misericordia en nosotros, para que en los momentos difíciles no nos desesperemos ni nos desalentemos, sino que, con gran confianza, nos abandonemos a Tu santa voluntad, que es el Amor y la Misericordia mismos. Amén.




