Francisco ha llamado constantemente a los fieles a tener «coraje y aguante» frente a la adversidad, pidiéndoles que no cedan al miedo y que soporten las dificultades con la esperanza de que, tras la oscuridad, siempre llega el sol y la alegría.
Para el Papa, mirar las cosas desde la periferia significa que la realidad solo se comprende verdaderamente desde los márgenes. Esta perspectiva sugiere que es necesario alejarse del centro (del poder, la comodidad y las ideologías) para entender el verdadero sentir de los pueblos y encontrar lo esencial.



