El Santuario de Fátima es uno de los principales centros de peregrinación católica del mundo y se encuentra en la ciudad de Fátima, en el centro de Portugal, a unos 130 kilómetros de Lisboa. El complejo religioso reúne la Basílica de Nuestra Señora del Rosario, la Basílica de la Santísima Trinidad y la gran explanada donde millones de fieles participan cada año de celebraciones, procesiones y vigilias. El lugar recibe especialmente peregrinos los días 13 de cada mes entre mayo y octubre, fechas ligadas a las tradicionales apariciones marianas.

La historia del santuario comenzó en 1917, cuando tres niños pastores —Lucía dos Santos y sus primos Francisco Marto y Jacinta Marto— afirmaron haber visto a la Virgen María en la zona de Cova da Iria. Según el relato, la Virgen les transmitió mensajes vinculados a la oración, la paz y la conversión espiritual. El episodio culminó el 13 de octubre de 1917 con el llamado “Milagro del Sol”, presenciado por miles de personas, hecho que consolidó la devoción popular y llevó a la construcción del santuario, reconocido hoy como uno de los símbolos religiosos más importantes de Europa.