En el paraje conocido como Prado Nuevo, a unos 50 km de Madrid, en El Escorial, se encuentra uno de los centros de peregrinación mariana más concurridos de España. Allí, el 14 de junio de 1981, Amparo Cuevas Arroyo afirmó haber recibido la primera aparición de la Virgen María bajo la advocación de Nuestra Señora de los Dolores.
Según los testimonios difundidos durante décadas, la Virgen se presentó con un profundo llamado a la conversión, la oración y la penitencia. Los mensajes insistían en la necesidad de volver a Dios, participar con frecuencia de los sacramentos, rezar diariamente el Rosario, adorar a Jesús presente en la Eucaristía y ofrecer sacrificios por la salvación de las almas. También se transmitieron exhortaciones a rezar por los sacerdotes, fortalecer la vida familiar y trabajar por la paz y la reconciliación.
Entre las advertencias atribuidas a la Virgen se encuentran referencias a una creciente pérdida de la fe, la indiferencia religiosa y el alejamiento de Dios por parte de la sociedad contemporánea. Por ello, los mensajes de Prado Nuevo suelen compararse con otras grandes llamadas marianas a la conversión ocurridas en distintos lugares del mundo durante los siglos XIX y XX.
A raíz de las apariciones, miles de peregrinos comenzaron a acudir regularmente al lugar. Con el paso de los años se desarrolló una importante obra espiritual y social que incluyó la construcción de un complejo religioso dedicado a la atención de ancianos y personas necesitadas, así como espacios destinados a la oración y la celebración de la Eucaristía.
El centro de la devoción es el Santuario de Nuestra Señora de los Dolores de Prado Nuevo, donde los peregrinos participan de misas, adoración eucarística y el rezo del Rosario. El lugar conserva el ambiente sencillo del campo donde se produjeron las apariciones y es visitado por fieles de numerosos países.
La Iglesia Católica ha permitido la atención pastoral y las celebraciones religiosas en el santuario. La devoción se desarrolla como una expresión privada de fe, sin formar parte de las apariciones oficialmente aprobadas por la Iglesia.
Para quienes visitan Prado Nuevo, el principal legado espiritual del lugar es una invitación permanente a la conversión del corazón, al amor a la Eucaristía, a la oración del Rosario y a la confianza en la misericordia de Dios a través de la intercesión maternal de María.
Santuario de Nuestra Señora de los Dolores de Prado Nuevo
📍 Prado Nuevo, Camino de Prado Nuevo s/n, 28280, El Escorial
Web. https://www.pradonuevo.es/ | https://virgendolorosaelescorial.com/





