Es el templo católico más importante de Brasil y uno de los mayores centros de peregrinación del mundo. Está ubicado en la ciudad de Aparecida, entre São Paulo y Río de Janeiro. La enorme basílica moderna puede albergar a decenas de miles de fieles y recibe millones de visitantes cada año, especialmente el 12 de octubre, día de Nuestra Señora Aparecida, patrona de Brasil.

La historia de la devoción comenzó en 1717, cuando tres pescadores encontraron en el río Paraíba do Sul una pequeña imagen de la Virgen María de color oscuro. Primero hallaron el cuerpo y luego la cabeza de la imagen; después de eso, según la tradición, la pesca se volvió abundante. El hecho fue considerado milagroso y dio origen a una creciente veneración popular. Con el paso de los años se construyeron capillas y posteriormente el gran santuario actual, convertido en uno de los símbolos religiosos más importantes del pueblo brasileño.