El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, en la celebración de San Cayetano en el santuario de Liniers, dejó un fuerte mensaje social al afirmar que “somos custodios de las vidas de los demás”.

Durante la misa, el sacerdote llamó a recuperar la solidaridad y el compromiso comunitario frente a la crisis económica y social, destacando la importancia de no ser indiferentes al sufrimiento ajeno.

En su homilía García Cuerva también pidió cuidar especialmente a quienes viven situaciones de pobreza, exclusión y soledad.

El arzobispo sostuvo que la fe debe traducirse en gestos concretos de ayuda y cercanía, y recordó que San Cayetano continúa siendo para millones de argentinos un símbolo de esperanza, trabajo y dignidad.