La Basílica de San Pablo Extramuros (San Paolo fuori le Mura) es una de las cuatro basílicas papales mayores de Roma y uno de los templos más importantes del cristianismo. Fue edificada sobre el lugar donde, según la tradición, fue sepultado San Pablo Apóstol tras su martirio durante la persecución del emperador Nerón, alrededor del año 67 d.C.
El emperador Constantino I ordenó la construcción de una primera basílica en el siglo IV sobre la tumba del Apóstol. Con el paso de los siglos, el santuario fue ampliado hasta convertirse en uno de los más grandes del mundo cristiano. Aunque un incendio devastó gran parte del edificio en 1823, fue reconstruido respetando fielmente su diseño original.
La tumba de San Pablo
El principal tesoro espiritual de la basílica es la tumba de San Pablo, ubicada bajo el altar papal. En 2006, investigaciones arqueológicas confirmaron la existencia del antiguo sepulcro venerado desde los primeros siglos cristianos. En 2009, el Vaticano anunció que los análisis realizados sobre restos óseos hallados en el sarcófago eran compatibles con una persona que vivió entre los siglos I y II, reforzando la tradición de que pertenecen al Apóstol.
Miles de peregrinos visitan cada año este lugar para rezar ante la tumba de quien llevó el Evangelio a gran parte del mundo conocido.
Qué ver en la basílica
- La tumba y el altar de San Pablo.
- La impresionante nave central sostenida por ochenta columnas de granito.
- La galería con los retratos de todos los Papas, desde San Pedro hasta la actualidad.
- El magnífico mosaico bizantino del ábside.
- El claustro medieval, considerado uno de los más bellos de Roma.
- La Puerta Santa, abierta durante los Años Jubilares.
Espiritualidad
San Pablo Extramuros es un lugar privilegiado para reflexionar sobre la misión evangelizadora de la Iglesia. La figura de San Pablo recuerda la fuerza de la conversión, la fidelidad a Cristo y el anuncio del Evangelio a todas las naciones.
La Basílica constituye uno de los grandes destinos de peregrinación de Roma, donde historia, arte y fe convergen alrededor de la memoria del gran Apóstol de los Gentiles.



