Ubicada en el barrio porteño de Almagro, es uno de los templos salesianos más importantes de la Argentina y una de las iglesias más monumentales de Buenos Aires. Su construcción comenzó en 1900 y fue inaugurada en 1910, en coincidencia con los festejos del Centenario de la Revolución de Mayo. El proyecto fue impulsado por la congregación salesiana de Don Bosco y diseñado por el arquitecto y sacerdote italiano Ernesto Vespignani.
El templo se destaca por su imponente arquitectura de inspiración neorrománica lombarda, con una gran torre campanario que durante décadas dominó el perfil urbano de Almagro. En su interior sobresalen los mármoles italianos, vitrales, altares ornamentados y una enorme cúpula coronada por una imagen de María Auxiliadora de cinco metros de altura. La basílica posee además una amplia cripta y galerías superiores que le otorgan una estructura única entre las iglesias porteñas.
La iglesia ocupa un lugar especial en la historia religiosa y cultural argentina. Allí fue bautizado el 25 de diciembre de 1936 Jorge Mario Bergoglio, futuro Pope Francis. También estuvieron vinculados al templo figuras como Carlos Gardel y Ceferino Namuncurá, quien realizó allí su primera comunión y participó del coro parroquial.
Uno de los mayores tesoros espirituales de la basílica es la histórica imagen de María Auxiliadora bendecida personalmente por John Bosco en Turín durante la década de 1880. La imagen llegó a Buenos Aires en 1904 y fue entronizada solemnemente en el camarín principal del templo el 24 de mayo de 1910. Desde entonces se convirtió en centro de peregrinación y profunda devoción popular salesiana.
Además de su importancia religiosa, la basílica es considerada una de las joyas arquitectónicas de Almagro y un símbolo histórico de la presencia salesiana en el país. Actualmente continúa desarrollando actividades pastorales, educativas y culturales, además de visitas guiadas para recorrer sus galerías, órgano histórico y espacios elevados.



