En el barrio porteño de Parque Chacabuco se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, uno de los principales centros de devoción mariana de la Ciudad de Buenos Aires y un templo de gran valor religioso, histórico y arquitectónico.
La construcción del santuario comenzó a tomar forma durante la década de 1930, impulsada por las Hijas de la Caridad y con un importante apoyo de Adelia Harilaos de Olmos, reconocida benefactora de numerosas obras de la Iglesia Católica en la Argentina.
La parroquia fue creada oficialmente en 1934 y el proyecto definitivo del templo quedó a cargo del arquitecto Carlos Massa. Su construcción respondió a un marcado estilo neorrománico, con tres naves, crucero, dos grandes torres y una imponente cúpula que supera los 40 metros de altura.
En lo alto del edificio se destaca una gran imagen de la Virgen de la Medalla Milagrosa, realizada por el escultor Santiago Chierico y bendecida el 27 de noviembre de 1938.
El templo fue inaugurado solemnemente el 22 de noviembre de 1941 y, con el paso de los años, se convirtió en un importante punto de peregrinación. En 1980 fue declarado Santuario Diocesano y posteriormente recibió reconocimiento como Bien de Interés Histórico Nacional.
Una iglesia conocida por sus vitrales
Uno de los mayores tesoros del santuario es su extraordinaria colección de vitrales, considerada entre las más importantes de Buenos Aires.
El templo posee cerca de 150 piezas, muchas de ellas realizadas por el artista catalán Antonio Estruch. Sus imágenes representan distintos momentos de las apariciones de la Virgen a Santa Catalina Labouré, además de escenas relacionadas con San Vicente de Paúl, Santa Luisa de Marillac y otros santos vinculados con la tradición vicentina.
La historia que inspira al santuario tiene su origen en París, donde en 1830 Santa Catalina Labouré afirmó haber recibido distintas apariciones de la Virgen María en la capilla de la Rue du Bac. De una de esas apariciones surgió la indicación de acuñar la que posteriormente sería conocida en todo el mundo como la Medalla Milagrosa.
La devoción de cada día 27
En Buenos Aires, la devoción adquiere una presencia especial cada día 27, cuando numerosos fieles concurren al santuario para rezar, agradecer gracias recibidas y presentar sus intenciones.
La principal celebración se realiza cada 27 de noviembre, fecha que recuerda la aparición de 1830 vinculada al origen de la Medalla Milagrosa.
Además de su importancia religiosa, el santuario forma parte del patrimonio arquitectónico de la ciudad. Su gran cúpula, visible desde distintos sectores de Parque Chacabuco, sus torres y especialmente sus vitrales convierten al templo en uno de los edificios religiosos más singulares de Buenos Aires.
📍 Av. Curapaligüe 1185, Parque Chacabuco, Ciudad de Buenos Aires, Argentina.



