La Catedral Metropolitana de Buenos Aires es el principal templo católico de la Argentina y uno de los edificios históricos más emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires. Ubicada frente a Plaza de Mayo, la catedral forma parte del corazón político, religioso e institucional del país y constituye uno de los puntos más importantes del turismo religioso porteño.

La historia del templo se remonta a la segunda fundación de Buenos Aires en el siglo XVI. A lo largo de los siglos, la catedral fue reconstruida y modificada varias veces hasta adquirir su aspecto actual, con una imponente fachada neoclásica inspirada en los templos franceses. Sus doce columnas simbolizan a los apóstoles y le otorgan una apariencia monumental única dentro del paisaje urbano de Plaza de Mayo.
En su interior se destacan los altares de mármol, los vitrales, el histórico órgano y especialmente el mausoleo donde descansan los restos del General José de San Martín, custodiados permanentemente por granaderos. La catedral también conserva una importante colección de arte sacro y documentos históricos vinculados a la vida religiosa y política argentina.

Durante años fue sede pastoral del entonces cardenal Jorge Mario Bergoglio, luego Papa Francisco. Desde allí desarrolló gran parte de su tarea pastoral antes de ser elegido pontífice en 2013, convirtiendo al templo en un lugar de enorme significado para fieles y visitantes de todo el mundo.

Además de las celebraciones litúrgicas cotidianas, la Catedral Metropolitana es escenario de ceremonias patrias, misas oficiales y acontecimientos religiosos de relevancia nacional. Su ubicación privilegiada dentro del casco histórico porteño la integra también a recorridos culturales y turísticos junto al Cabildo, la Casa Rosada y la Manzana de las Luces.