Es una composición inspirada en una teoría desarrollada por el investigador mexicano Fernando Ojeda, quien sostuvo que la disposición de las estrellas y flores presentes en la tilma de la Virgen de Guadalupe guarda proporciones matemáticas que pueden traducirse en notas musicales. A partir de ese estudio, músicos realizaron adaptaciones sinfónicas y piezas contemplativas que dieron origen a lo que popularmente se conoce como la melodía del manto.

La obra busca transmitir una atmósfera de oración, paz y contemplación mariana. Con sonidos suaves, cuerdas, coros y arreglos inspirados en la música sacra clásica, la composición intenta reflejar la armonía espiritual asociada a la imagen guadalupana y a la devoción de millones de fieles en América Latina.

Según la investigación difundida por Fernando Ojeda, las posiciones de las estrellas y elementos florales del manto fueron asociadas a notas musicales mediante proporciones geométricas y principios inspirados en la tradición pitagórica de la relación entre matemática y música. Posteriormente, el músico Jorge Carlos Milán Magaña realizó arreglos orquestales sobre esas secuencias, dando forma a la conocida melodía.

Más allá del debate sobre su fundamento científico, la Melodía del Manto de la Virgen de Guadalupe se ha convertido en una pieza muy difundida en espacios de oración, meditación y devoción mariana, especialmente en torno a la festividad de la Virgen de Guadalupe cada 12 de diciembre.

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