El Santuario de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, situado en la Iglesia de San Alfonso de Ligorio (Sant’Alfonso all’Esquilino), es uno de los principales centros de devoción mariana de Roma. Se encuentra en la Via Merulana, entre las basílicas de Santa María la Mayor y San Juan de Letrán, en el histórico barrio del Esquilino.

La iglesia fue construida entre 1855 y 1859 por iniciativa de los Misioneros Redentoristas, congregación fundada por San Alfonso María de Ligorio, siguiendo el proyecto del arquitecto escocés George Wigley. Es uno de los pocos ejemplos destacados de arquitectura neogótica de Roma, con una característica fachada de ladrillo y travertino, una amplia escalinata y un gran rosetón central.

El gran tesoro del santuario se encuentra sobre el altar mayor: allí se conserva y venera la imagen original de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, un icono de escuela cretense que data del siglo XIV. Durante siglos estuvo vinculado a la antigua iglesia de San Mateo, también situada en la Via Merulana.

En 1865, el papa Pío IX confió el icono a los Redentoristas y les encomendó la misión de difundir su devoción por todo el mundo. El 26 de abril de 1866, la imagen fue solemnemente trasladada a la Iglesia de San Alfonso, donde permanece desde entonces y recibe peregrinos procedentes de numerosos países.

La imagen representa a María con el Niño Jesús en brazos, acompañados por los arcángeles Miguel y Gabriel con los instrumentos de la Pasión. La composición transmite al mismo tiempo el anuncio del sufrimiento de Cristo y la protección maternal de María, motivo por el cual la advocación del Perpetuo Socorro se extendió profundamente por Europa, América y otras regiones del mundo.

Además del icono, en el interior se destacan las tres naves, los mármoles policromados, las decoraciones realizadas a fines del siglo XIX y el gran mosaico del ábside, realizado en 1964, que representa a Cristo en el trono acompañado por la Virgen y San José.

📍 Via Merulana 26, 00185 Roma, Italia.
Web Perpetuo Soccorso Roma