Conocida popularmente como Il Gesù, se encuentra en la Piazza del Gesù, en pleno centro histórico de Roma. Considerada la iglesia madre de la Compañía de Jesús, el templo reúne algunos de los principales símbolos espirituales de la orden fundada por San Ignacio de Loyola y conserva una de las reliquias más veneradas de San Francisco Javier: su antebrazo derecho.
La denominación completa del templo, Chiesa del Santissimo Nome di Gesù all’Argentina, no hace referencia a la República Argentina, sino a la antigua zona romana vinculada con la Torre Argentina, cercana al actual Largo di Torre Argentina y al Teatro Argentina.
La iglesia madre de la Compañía de Jesús
La construcción de una gran iglesia para la naciente Compañía de Jesús fue impulsada durante el siglo XVI por San Ignacio de Loyola. El proyecto pudo concretarse gracias al financiamiento del cardenal Alessandro Farnese, quien encargó el diseño al arquitecto Jacopo Barozzi, conocido como Vignola.
Las obras comenzaron en 1568 y fueron posteriormente continuadas por Giacomo della Porta, responsable de completar el edificio y diseñar su monumental fachada. La iglesia fue consagrada en 1584 y se convirtió en un modelo arquitectónico para numerosos templos jesuitas construidos posteriormente en Europa, América y otros territorios de misión.
Su estructura presenta una amplia nave central, capillas laterales y un crucero claramente definido. La disposición fue pensada para facilitar la predicación, favorecer la participación de los fieles y concentrar la atención sobre el altar mayor.
La fachada representa la transición entre el Renacimiento y el Barroco, mientras que el interior exhibe una decoración de gran riqueza artística. En la bóveda de la nave se destaca el fresco El triunfo del Nombre de Jesús, realizado por Giovanni Battista Gaulli, conocido como Il Baciccia.
La composición produce la ilusión de que las figuras, las nubes y los resplandores desbordan los límites arquitectónicos y se proyectan sobre el espacio del templo. La obra expresa uno de los principios centrales de la espiritualidad jesuita: la glorificación de Dios a través del nombre de Jesús.
San Ignacio de Loyola
En el crucero izquierdo se encuentra el altar dedicado a San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, cuyos restos descansan en el templo. La capilla es una de las más importantes de la iglesia y presenta una ornamentación realizada con mármoles, metales preciosos y piedras de distintos colores.
La presencia de la tumba de San Ignacio convierte a Il Gesù en uno de los principales centros de peregrinación para los miembros de la Compañía de Jesús y para quienes se identifican con la espiritualidad de los Ejercicios Espirituales.
El brazo de San Francisco Javier
En el crucero derecho se encuentra la capilla dedicada a San Francisco Javier, uno de los primeros compañeros de San Ignacio y uno de los mayores misioneros de la historia de la Iglesia.
La capilla, proyectada por Pietro da Cortona, está presidida por una pintura de Carlo Maratti que representa la muerte del santo en la isla de Shangchuan, conocida antiguamente como Sanciano, frente a las costas de China.
Francisco Javier murió allí en 1552, mientras esperaba la oportunidad de ingresar al territorio chino para continuar su tarea evangelizadora. Había recorrido durante años la India, el sudeste asiático y Japón, llevando el mensaje cristiano a comunidades muy alejadas de Europa.
Sobre el altar se conserva un relicario de plata que contiene el antebrazo derecho de San Francisco Javier. La reliquia fue separada de su cuerpo en 1614 por disposición del superior general de los jesuitas, Claudio Acquaviva, y trasladada posteriormente a Roma.
El resto principal de su cuerpo permanece en la Basílica del Buen Jesús, en Goa, India, donde también es objeto de una profunda veneración.
La conservación del brazo posee un fuerte significado simbólico. Se trata del miembro con el que el misionero bautizó, bendijo, escribió cartas y realizó buena parte de su obra apostólica. La reliquia representa, por lo tanto, la entrega física y espiritual de un hombre que dedicó su vida a anunciar el Evangelio en territorios lejanos.

Un símbolo de la espiritualidad jesuita
Il Gesù no es solamente una de las grandes obras arquitectónicas y artísticas de Roma. También constituye una síntesis de la identidad de la Compañía de Jesús.
San Ignacio de Loyola representa el discernimiento, la vida espiritual y el origen de la orden. San Francisco Javier encarna la dimensión misionera, el compromiso con la evangelización y la vocación de llegar hasta las fronteras geográficas y culturales del mundo.
La iglesia del Santísimo Nombre de Jesús conserva así la memoria de dos figuras fundamentales del catolicismo y mantiene vigente el mensaje que dio origen a la Compañía de Jesús: servir a Cristo y llevar su nombre a todos los pueblos.
Dirección: Piazza del Gesù, 00186 Roma, Italia.
Web: https://www.chiesadelgesu.org/



